Reclamo de justicia a un año del fallecimiento de Shaira

El 1 de mayo se transformó en una fecha de reclamos. Exactamente 365 días atrás, perdía la vida Shaira Smoulenar, la niña de 11 años que había ingresado en varias oportunidades a la guardia del Hospital Municipal, hasta ser internada y perder la vida esa jornada de viernes.

Hoy se la recordó en un encuentro en el centro de Plaza América, donde unos 80 vecinos se hicieron escuchar con sus manos, bombos, tarros y diversos elementos por un espacio de media hora. No hubo discursos, solo la emoción visible de la familia, amigos y quienes se acercaron a acompañarlos.

Esta vez, los globos que vistieron el sector de este espacio público de nuestra ciudad, fueron naranjas, color que identifica a los pacientes que fueron víctimas de mala praxis. Un puñado de esos globos fue soltado al aire para cerrar la concentración, con un aplauso cerrado de los presentes.

A la espera de la elevación a juicio, hay un par de imputados, los médicos Alí Rodríguez Infante (que cumple prisión domiciliaria) y Miguel Pacheco, aunque el abogado de la familia Smoulenar pretende que se sumen más imputaciones.

Tanto César Smoulenar como Soledad Torres, los padres de Shaira, siguen planteando no solo el reclamo de justicia, sino que se incorporen profesionales al Hospital Municipal y se mejore el sistema de salud pública sancayetanense.

Los hechos:

Según manifestaron los padres de Shaira, asistieron al nosocomio local por primera vez el pasado lunes 27 de abril con su hija padeciendo síntomas de fiebre muy alta, por lo que el médico de guardia le diagnosticó parasitosis, le recetó medicamentos y la envió a su domicilio. Los síntomas se mantuvieron durante los siguientes días, volviendo la familia a la guardia del Hospital, donde el mismo profesional le habría diagnosticado gastritis y posteriormente infección en las vías urinarias.

Al desmejorar el cuadro de salud de la pequeña, el viernes 1 de mayo por la mañana, se produjo la internación. En ese momento habría intervenido un médico pediatra por primera vez, ya que dada la contextura física de la menor, el clínico de guardia no habría creído necesaria la intervención de un profesional pediátrico. La niña se descompensó el viernes alrededor de las 16 horas y el fallecimiento se produjo en un breve lapso de tiempo.