El día lunes 26 de diciembre, en el marco de la Fiesta del Deporte que se realizó en el Teatro Municipal, César “Vasco” Arana recibió el premio «Quórum Propio» a la trayectoria deportiva. La distinción está a cargo del periodista Mario Cipollone, que en cada año investiga méritos de diferentes deportistas que dejaron su actividad y elabora una reseña para contar los logros y la carrera de cada homenajeado.
El homenajeado de hoy con el Premio “Quórum Propio” a la Trayectoria Deportiva nació un 11 de Marzo de 1963 en Tres Arroyos por una circunstancia momentánea, pero toda la vida fue sancayetanense.
Desde muy chiquito mostró condiciones para practicar diversos deportes, comenzando a jugar simultáneamente al fútbol y al básquetbol, cuando contaba con 7 años de edad. Lo del fútbol consistía básicamente en torneos intercolegiales que organizaba el recordado Oscar “Cacho” Ordóñez; luego el equipo de “Creaciones Paula”, que dirigía Emir “Gogo” Más; y hasta en algún Torneo Nacional “Evita”.

Con respecto al básquetbol, su madre lo acercó al Gimnasio del Club Atlético Independiente de San Cayetano, y allí atravesó las categorías Premini, Mini, Infantiles y Cadetes, siempre bajo la conducción técnica y formativa de Omar “Flaco” Parrachini, época en que el gimnasio todavía no llevaba el nombre de ese inigualable dirigente.
Nuestro homenajeado mostró rápidamente muy buenas condiciones para llevar la pelota y encestar, motivo por el cual fue invitado a entrenar con la Primera División, en 1977, y al año siguiente, con tan solo 15 años, integró el plantel y sumó minutos de aquel recordado Bicampeón de la Asociación Tresarroyense de Básquetbol, que integraban Omar Orazi, Pedro Gómez, Javier Aramburu; Ricardo y Daniel Oostdijk, Pedro Corrales, Iván Mas, Eduardo Gutiérrez, César Goizueta, Alberto Dambrosio primero y Eduardo Eguren después, con la Dirección Técnica de Orlando Pérez, elenco que obtuvo importantes triunfos en buena parte de la Provincia de Buenos Aires, y que protagonizó dos recordadas giras por el interior del país, que tuvieron su punto culminante en San Carlos de Bariloche y Posadas (Misiones).
Los años siguientes fueron de afianzamiento en el equipo de Primera División, destacándose el subcampeonato de 1980, año en que nuestro homenajeado jugó dos Torneos Provinciales, uno de carácter Intercolegial, representando al Instituto Domingo Faustino Sarmiento, y el restante, como integrante del Seleccionado de la Asociación Tresarroyense.

Posteriormente, Independiente decidió abandonar la práctica oficial del básquetbol, situación que movilizó a dirigentes del Club Quilmes de Tres Arroyos a tentar a nuestro homenajeado para jugar en su equipo, traspaso que se produjo el mismo día que cumplió 20 años, y mismo día que rindió su última materia de bachiller: el 11 de Marzo de 1983.
Ese primer año ya obtuvo su segundo añillo personal, al consagrarse Campeón con Quilmes, en otro recordado equipo de la Asociación Tresarroyense de Básquetbol, donde sobresalía la presencia del moreno norteamericano Darril Pinckney.
En 1984 se produjo la reafiliación de Independiente a la Asociación Tresarroyense, y nuestro homenajeado volvió a jugar esa temporada en el elenco albo, pero no se llegó a conformar un equipo competitivo.

En 1985 fue invitado a jugar un Hexagonal en Nicanor Olivera, integrando el equipo de Deportivo La Dulce, quien resultó Campeón del torneo, y él, en lo particular, fue el goleador del certámen. Inmediatamente después retornó a Quilmes de Tres Arroyos, donde jugó otras dos temporadas, promediando un importante goleo, potenciado por la aparición del triple, tiro que se convirtió en su especialidad, consiguiendo un Subcampeonato.

Paralelamente a su desempeño en el básquetbol, nuestro homenajeado siguió jugando al fútbol, y luego de actuar un par de temporadas en Tercera División de Independiente, en ese 1985 fue promovido al equipo de Primera, donde se desempeñó como puntero izquierdo, siendo protagonista involuntario de un hecho inesperado para la institución, ya que al no coincidir su número de documento con la planilla, en un partido contra Estación Quequén, derivó en una protesta de este club, la pérdida de puntos y el automático descenso de categoría para el “chimango”.

No obstante, en 1987 Independiente se adjudicó el Torneo de Ascenso de la Liga Necochea de Fútbol y retornó a Primera División, contando con nuestro homenajeado como una de las figuras del equipo, quien aportó desbordes y goles. Aquel plantel Campeón del Ascenso, dirigido por Emir Más, se completaba con Masmut, Saraceni, Leonardo Más, Alonso, Alberto Casella, Ordóñez, Odorisio, Pablo Rodríguez, Peña, Scardapane, Jensen, Iván Más, Sánchez, Gutiérrez, Pécker.
Pese a contar con solo 24 años de edad, decidió continuar con el fútbol en la Liga Amateur, donde integró durante cuatro años más los equipos de Herrero y Sangiorgi, y Transporte Maravilla, llegando en todos los casos a las semifinales de dichos torneos, aunque sin coronarlos con un título.
Al mismo tiempo que se desempeñaba en Quilmes de Tres Arroyos en básquetbol, y en Independiente de San Cayetano en fútbol, nuestro homenajeado se hizo el tiempo para jugar tenis, logrando incluso ganar algunos torneos locales de Primera, formando pareja con José Ciancaglini, con Mario Gaviría, y con Carlos Guzzetti. Deportista nato, también practicó pádel, e incluso ganó un triatlón con participantes locales, que se disputó en el Parque Independiente.

Cada año que Independiente conformó equipo de básquetbol en Primera División, nuestro homenajeado retornó a integrar sus filas, cosa que aconteció por ejemplo en 1988. En esos años, los equipos tresarroyenses se negaban a viajar a San Cayetano, alegando que el gimnasio Omar “Flaco” Parrachini no cumplía con las dimensiones mínimas, motivo por el que Independiente debió jugar todos los partidos de visitantes, no obstante lo cual consiguieron el título de Subcampeón, en 1990.
En 1991, cuando tenía 28 años, nuestro homenajeado sufrió un grave accidente automovilístico, mientras viajaba a prestar servicios en la zona rural de nuestro distrito, en oportunidad de realizarse el Censo Nacional de Poblaciòn y Vivienda, a lo que con los años se sucedieron operaciones en ambas rodillas y cirugías de cadera, todo lo cual fue dificultando la normal práctica de sus actividades deportivas.
Dichas cuestiones físicas, a las que se sumaron impedimientos laborales, hicieron pensar en el final de su carrera deportiva, pero cinco años después, con 33 años, fue convocado por el Club Ideal Progresista de La Dulce para participar de los torneos de la Asociación Necochense de Básquetbol, resultando en una gran campaña del equipo, que llegó a jugar los play off del torneo, y donde mucho tuvo que ver el goleo del basquetbolista sancayetanense.

Luego de jugar un año más en La Dulce, nuestro homenajeado retornó, en 1998, a Independiente de San Cayetano, y la vuelta estuvo llena de felicidad, ya que se consagró nuevamente Campeón con su club de toda la vida, exactamente 20 años después de su anterior título con la institución. Integraban aquel equipo Juan Pablo Botiglieri, Pedro Stornini, Mariano Novara, Jorge Parrachini, Martín Garramone, Javier y Emiliano Kellner, Jorge Cuello, Adrián Massa y Simón Basualdo, siendo dirigidos técnicamente por Federico De Agostini.
A continuación, nuestro homenajeado volvió a pasar otros 5 años sin jugar oficialmente, pero un nuevo retorno de Independiente a la Asociación Necochense de Básquetbol, en 2003, le volvió a encender la llama sagrada. Con sus 40 años no solo aportó experiencia, sino también su habitual é histórico goleo al logro de un meritorio subcampeonato.
En uno de los encuentros, nuestro homenajeado se golpeó la cabeza contra el piso, y pese a aparentar haberse recuperado, nunca se enteró de su aporte goleador, ni de la ovación que se llevó esa noche…
Nuevamente complicado por cuestiones laborales y físicas, que se fueron agravando, alcanzó a jugar el primer semestre del 2004, año en que Independiente comenzó a ser local en el Gimnasio polideportivo Municipal, pero finalmente, a los 41 años, decidió dejar definitivamente la práctica activa del básquetbol y del deporte en general.

Como Director Técnico comenzó a los 21 años con las categorías premini, mini e infantiles de la Escuela Municipal de Básquetbol, y al año siguiente continuó con las divisiones mini e infantiles de Independiente.
En 1988 tomó horas en el Centro de Educación Física Nº 21 y se hizo cargo del básquetbol femenino.
En 1992 consiguió el título de Campeón, dirigiendo a los Cadetes en la Asociación Necochense de Básquetbol, siendo Subcampeón con el resto de las categorías, mientras que en 1993 fue Campeón con los Mini.

En 1994 logró el 4º puesto en los Torneos Juveniles Bonaerenses con el básquetbol femenino del CEF Nº 21, consiguiendo 2 medallas de bronce en 1995 y 1996, en categoría No Federados…

Veinte años después se decidió a realizar el curso de entrenador nacional de básquetbol en Mar del Plata, nivel 1 y nivel 2, recibiéndose en 2019, mismo año que dirigió, y consiguió el título de Campeón tanto con la categoría U-15 como con la Primera División de Independiente, ambos en el Torneo Apertura de la Asociación Necochense de Básquetbol, siendo luego Subcampeón con los Mayores, en el Clausura.


Finalmente, en este 2022, se consagró Campeón con la categoría de Maxi Básquet del CEF Nº 21 en el torneo “Antonio Bianco”, de la Asociación Tresarroyense y de la Finalísima de la mencionada asociación.

Con más de 50 años ligados al básquetbol sancayetanense, donde logró numerosos títulos de Campeón, tanto como jugador como Director Técnico, sin dejar de mencionar sus otros logros en varias disciplinas más como el fútbol o el tenis, el Premio “Quórum Propio” a la Trayectoria Deportiva es para el “Vasco” César Hugo Arana.
Gentileza: Mario Cipollone (Quórum Propio Coop TV. San Cayetano)
