San Cayetano volvió a clamar justicia por Shaira Smoulenar

San Cayetano volvió a clamar justicia por Shaira Smoulenar

Pasaron tres largos meses del viernes 1º de mayo cuando, tras varios ingresos a la Guardia del Hospital Municipal de San Cayetano, se produjo el fallecimiento de la niña Shaira Smoulenar Torres. Hoy sábado se llevó a cabo una nueva movilización que partió desde el Monumento al Inmigrante hacia Plaza América y de la cual participaron unos sesenta vecinos. Además de pedir justicia, las consignas se mantienen en reclamo de cambios profundos en la salud pública.

 

 

La impronta fue similar a las marchas anteriores, con ruidos de cacerolas y otros elementos, en silencio y con la suelta de globos blancos, celestes y fucsias que ya son el sello de estos encuentros donde los vecinos apoyan la solicitud de los padres y familiares.

 

 

Al finalizar la movilización, Soledad Torres manifestó a los medios locales que sigue habiendo falencias en el Hospital, que los hermanos y primos de Shaira preguntan constantemente por ella y aún le cuesta encontrar una explicación para darles. Dudó de la profesionalidad de los médicos venezolanos y responsabilizó a las autoridades municipales por haber perdido a su hija.

 

 

A tres meses del fallecimiento

El lunes 4 de mayo, los progenitores de Shaira, César Smoulenar y Soledad Torres, fueron recibidos por el Intendente Miguel Gargaglione. Estuvieron apoyados por unos trescientos vecinos que se dieron cita en la Plaza América, en lo que fue el primer reclamo público de justicia al que posteriormente se produjeron otras movilizaciones con cacerolazos y suelta de globos.

 

 

Según manifestaron los padres de Shaira, en ese primer encuentro con los medios de comunicación, asistieron al nosocomio local por primera vez el pasado lunes 27 de abril con su hija padeciendo síntomas de fiebre muy alta, por lo que el médico de guardia le diagnosticó parasitosis, le recetó medicamentos y la envió a su domicilio. Los síntomas se mantuvieron durante los siguientes días, volviendo la familia a la guardia del Hospital, donde el mismo profesional le habría diagnosticado gastritis y posteriormente infección en las vías urinarias.

 

 

Al desmejorar el cuadro de salud de la pequeña, el viernes 1 de mayo por la mañana, se produjo la internación. En ese momento habría intervenido un médico pediatra por primera vez, ya que dada la contextura física de la menor, el clínico de guardia no habría creído necesaria convocar a un profesional pediátrico. La niña se descompensó el viernes alrededor de las 16 horas y el fallecimiento se produjo en un breve lapso de tiempo.