| Sportivo (San Cayetano) 1 | Ministerio (Quequén) 0 |
| 1 – Darío Aranguren (Capitán) | 1 – Walter Gaytán |
| 2 – Lucas Camacho | 2 – Víctor Afife |
| 3 – Francisco Loidi | 3 – Marcos Charra |
| 4 – Nahuel Echebarría | 4 – Marco Peña Solís |
| 5 – Santino Ottaviano | 5 – Sergio Deguer |
| 6 – Guillermo Piñero | 6 – Rodrigo Martínez |
| 7 – Ignacio Sotelo | 7 – Martín Diez |
| 8 – Lautaro Castañares | 8 – Francisco Sueyro |
| 9 – Thiago Oronó | 9 – Darío Fernández Pego (Capitán) |
| 10 – Ariel Ríos | 10 – Marcos Méndez |
| 11 – Facundo Ortolachipi | 11 – Ignacio Alaniz |
| DT: Leonardo Acquisto | DT: Daniel Fernández |
| 12 – Simón Alarcón | 12 – Julián Romero |
| 13 – Rodrigo Sotelo | 13 – Pablo Larrea |
| 14 – Leonel Graziano | 14 – Agustín Bolado |
| 15 – Mauricio Llada | 15 – Matías Maita |
| 16 – Wálter Rodríguez | 16 – Braian Quinteros |
| 17 – Andrés Gómez | 17 – Benjamín Apestegui |
| 18 – Thomas Thomassen | 18 – Tomás Zambrano |
Arbitro: Claudio Cabreli
Gol: 55’ Castañares (S).
Amonestados: 20’ Sueyro (M), 28’ Ríos (S), 61’ Deguer (M), 71’ Afife (M), 76’ Sotelo (S), 86’ Martínez (M), 90’ Maita (M), 90’+2’ Ottaviano (S), 90’+3’ Alaniz (M) y 90’+6’ Echebarría (S).
Expulsados: 13’ Méndez (M), 86’ Bolado (M) y 90’+3’ Diez (M).
Cambios:
68’ Graziano por Camacho (S) y Gómez por Loidi (S)
70’ Larrea por Charra (M) y Bolado por Fernández Pego (M)
79’ Rodríguez por Castañares (S) y Thomassen por Ortolachipi (S)
82’ Maita por Peña Solís (M)

Un mix de sensaciones se dio en el Felipe Serafini en los minutos finales de la tarde de ayer, debido a que si bien Ministerio jugaba con tres hombres menos, el exiguo triunfo no daba la necesaria seguridad a Sportivo. Finalmente fue triunfo 1 a 0, festejo alocado y clasificación asegurada a los playoffs para el “rojo”, que tendrá dos semanas para recomponer sus diezmadas líneas.
El “decano” llegaba al partido contra Sportivo como líder invicto del grupo y uno de los equipos más goleadores y menos goleados del Torneo Brian Cortadi. Pero nada de eso se vio en el partido, que lo encontró tempranamente con un jugador menos por la expulsión de Marcos Méndez tras una dura falta a Guillermo Piñero en el minuto 13.
El local, que había exigido a Walter Gaytán con un remate de primera de Lautaro Castañares, no aprovechaba la diferencia de nombres y caía en la confusión, siendo Ariel Ríos su estandarte a la hora de hacer la diferencia ofensiva.
La visita no tardó en responder, gracias a una corrida de Martín Diez por la banda derecha, quien al momento de enfrentar mano a mano a Darío Aranguren prefirió la asistencia a Ignacio Alaniz para que éste dejara escapar una clarísima oportunidad de marcar ante el resbalón de Lucas Camacho.

Hubo que esperar al minuto 27 para observar una nueva situación de real peligro, cuando un centro de rastrón encontró a Castañares en el medio del área, quien de mediavuelta remató por arriba del travesaño.
La banda derecha era la preferida para el ataque del “decano”, y desde allí se gestó la jugada en la que Marco Peña Solís sacó un centro que Díaz no pudo aprovechar del todo y terminó en despeje fortuito de Camacho.
En el tramo final de la primera etapa, Sportivo pareció apretar el acelerador y generó un par de situaciones que empezaron a darle autoridad en el partido. La primera de ellas lo tuvo como protagonista al movedizo Thiago Oronó, quien de frente al arco intentó con un zurdazo que, cuando parecía tener destino de red, se estrelló contra el palo izquierdo de Gaytán y tras el cual Castañares, adueñándose del rebote, volvió a definir muy desviado.
Casi como continuidad de esa acción, Castañares encontró en el área a Facundo Ortolachipi ensayando una palomita a dos metros del área chica que no terminó exigiendo al arquero visitante.
Si bien las situaciones que levantan a las hinchadas habían escaseado en la primera parte y la esperanza era de mejora, el complemento fue aún más chato, con faltas reiteradas que llevaron a que el juez Claudio Cabreli terminara mostrando una gran cantidad de amarillas y un par de rojas más.
La medianía la deshizo Castañares, que levantó mucho su nivel hasta el momento en que se tuvo que retirar del campo de juego, justificando ser el arma necesaria para marcar la diferencia.

A los 6 minutos de reanudado el juego, generó una gran jugada del medio hacia la izquierda, probando los buenos reflejos de Gaytán. El rebote le quedó a Ortolachipi de frente al arco pero el defensor llegó justo a tiempo para desbaratar las acciones.
En el tiro de esquina posterior a esa misma acción, la pelota recorrió toda el área chica sin que nadie pudiera despejarla y fue a parar al pie izquierdo de Piñero, quien en soledad a un metro del segundo palo no consiguió acertarle al arco.
La única diferencia en el marcador se produjo en el minuto diez gracias a un preciso centro largo de Francisco Loidi que atacó brillantemente Castañares entre los centrales desde el punto del penal, ejecutando de cabeza a Gaytán, quien vio como la pelota pegaba en la base su palo izquierdo e ingresaba en el arco.
Ministerio, falto de jugadores en ataque y de fútbol en general, inquietaba únicamente a través de alguna pelota detenida, como en el córner que Aranguren calculó defectuosamente y Fernández Pego cabeceó con muy poco ángulo de maniobra en el segundo palo.
A los 37 minutos cerca estuvo de conseguir la igualdad mediante un tiro de Francisco Sueyro, la figura de la visita, desde el círculo central que buscó sorprender a Aranguren y que se perdió a no más de dos metros del travesaño.

En el tramo final y ya con dos hombres de menos, Sueyro volvió a probar los reflejos de Aranguren con un disparo de pelota parada que no fue rival para el experimentado portero sancayetanense, siendo la última jugada del encuentro una corrida en soledad de Oronó desde el mediocampo, quien falto de egoísmo, no buscó el arco sino asistir al recién ingresado Thomas Thomassen, quien definió muy mal y se perdió increíblemente el segundo gol.
La tranquilidad para los corazones del pueblo sportivense llegó segundos después con el pitazo del árbitro y la clasificación asegurada que se plasmó en un abrazo colectivo de necesaria descarga emocional.
Crónica y fotos Gabriel Piacquadío
