Una Carta de Francisco a Julieta en tiempos de Malvinas, por Magalí Di Croce

No recuerdo exactamente si fue el año pasado o el anterior -porque la etapa de pandemia me ha hecho perder la perspectiva del correr del tiempo…- que Vivi me acercó una carta que encontró cuando ayudábamos a desocupar la casa de la querida tía Julieta.
Esa carta, que la tía había atesorado, quedó mezclada en un cúmulo de papeles para quemar, pero no sé si fue la casualidad o una mano de hada invisible, que hizo que Ricardo, el esposo de Vivi la encontrara… y en manos de Vivi -que es acopiadora nata de recuerdos- ya no podría perderse…
Es una carta que le había escrito su ex alumno Francisco Trapiella, el 25 de mayo de 1982, mientras estaba en su Servicio Militar en Río Gallegos. Cuando la leímos con Vivi nos quedamos maravilladas de varias cosas…
Una: la disposición, el cariño y el respeto con que un joven de 19 años le escribía a su ex profesora, contándole su experiencia en el Servicio Militar en plena guerra de las Malvinas como Tanquista en el Continente, y le mandaba -por su intermedio- saludos y agradecimiento a todos sus profesores.
Otra: Aunque hoy tenemos maneras tan prácticas y rápidas de comunicarnos, como el whatsapp y otras: qué lindas son las cartas, la correspondencia epistolar… Y en esta carta, resalta su letra impecable, el cariño, el recuerdo a su pueblo y su gente para sentir el calor en medio de ese frío, que relata como «muy intenso»…
Y otra: la vivencia de la guerra y la necesidad de sentirse cerca de los afectos en un tiempo de incertidumbre, de contar con orgullo que está al servicio de la Patria, de expresar que tanto a él como a sus compañeros les hacía bien sentir al pueblo argentino unido, y percibir su apoyo espiritual y moral …
Cuánta cosa buena contiene esa carta que Francisco escribió hace casi 40 años!… y qué vigente es aún la necesidad de un pueblo argentino unido!…La gesta de Malvinas, con todo lo que implicó e implica, fue -y es- un factor de unión de los argentinos…
Gracias a Dios Francisco regresó de la Guerra, hoy es Gerente Zonal Comercial de un Banco con 13 sucursales a su cargo, reside en Dolores, formó su familia: está casado, tienen cinco hijos, y me autorizó a publicar sobre esta carta, la que mañana le “devolveré” por Correo: para que él la guarde…Julieta estaría feliz de que él la tuviera…
Cuarenta años más tarde, Las Malvinas -la “Perdida Perla Austral”, como la designa la Marcha que nos emociona hasta las lágrimas- aún no han sido recuperadas, los argentinos estamos aún más desunidos y agrietados…Pero, a pesar de los permanentes tropiezos y desuniones, honramos a nuestros héroes de Malvinas: a los que no volvieron, y también a los que gracias a Dios están entre nosotros, y transitamos la democracia que en aquel tiempo no teníamos, y hemos clarificado parte de nuestra historia afrontando la realidad y la verdad…
Quiera Dios que haya muchos “Franciscos” que valoren y agradezcan a los profesores el haberles enseñado, qué les manden una carta, que amen la Patria y se dispongan a defenderla con orgullo no solo en una guerra sino también en la cotidianidad, que de a poco -pero a paso firme-, podamos fortalecer la confianza y mantengamos la esperanza… que recuperemos nuestras pérdidas, y sobre todo, la unión como argentinos…
                                               Magalí Di Croce


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