
Esta es la pregunta que nos estamos haciendo en estos días. Pensar que hace 3 meses se hablaba de pronósticos catastróficos para la región, que en tal mes iban a llover más de 300 mm, que había que estar preparados en la parte vial por lo que pudiera ocurrir y demás cosas.
A la fecha, con la información en la mano, vemos que lo que se decía no ocurrió, y muy por el contrario, estamos atravesando el trimestre septiembre-noviembre con lluvias muy por debajo de lo normal, especialmente el mes de noviembre, el cual es crítico ya que se definen los rendimientos de los cultivos de invierno y se comienza y generaliza la siembra de los de verano.
Es cierto que el fenómeno El Niño está ocurriendo, es uno de los más intensos de los últimos años, en estos momentos se encuentra en su fase máxima, pero no se dio lo que se pronosticaba para la mayor parte del área agrícola nacional con lluvias superiores a lo normal.
Solamente ello ha ocurrido en el noreste del país, Paraguay y sur de Brasil, que es la zona donde nacen los ríos que convergen en el río de la Plata. De ahí, el riesgo de inundaciones que puede provocar la crecida del río Paraná principalmente. Esto se puede observar muy bien en el siguiente mapa extraído del Boletín Semanal Nº 351 del 9 de diciembre de 2015 del Instituto de Clima y Agua del INTA Castelar
(http://climayagua.inta.gob.ar/sites/default/files/webform/infor_lunes/351_Evolucion_de_las_actuales_condiciones_climaticas(09dediciembrede2015).pdf) donde se puede observar la anomalía o desvío sobre lo que se considera normal para el trimestre septiembre-noviembre.
Se puede apreciar claramente que los mayores desvíos en precipitaciones ocurrieron en las provincias de Misiones, Corrientes y sur de Entre Ríos (coloración azul fuerte) con 200 a 400 mm superior a lo normal. También hubo excesos, aunque de menor magnitud, en Cuyo, parte de La Pampa y Norte de Buenos Aires. En el resto de nuestra provincia, los registros estuvieron por debajo de lo normal (coloración rosada).
Analizando datos de lluvia de San Cayetano para el período 2000-2015 (16 años), vemos que las lluvias del mes de noviembre sumaron 45 mm, casi la mitad del promedio para ese período y uno de los más bajos de esa secuencia de años (Gráfico 1).

Si nos referimos al trimestre septiembre-noviembre (Gráfico 2), la situación es bastante parecida, donde las lluvias de ese período son unas de las más bajas de la serie de años e inferior en un 41,4% al promedio 2000-2015.
En síntesis, todo lo que se había anunciado no se cumplió, por el contrario, atravesamos una situación crítica en cuanto a la disponibilidad de humedad en el suelo y lo que viene de diciembre pareciera seguir el mismo patrón de comportamiento y no se avizora un cambio de tendencia en el corto plazo.
Ing. Agr. (M.Sc.) Daniel Intaschi
Oficina de Extensión San Cayetano
Grupo Desarrollo Territorial CEI Barrow
