
Un importante avance se registró, en los últimos días, en la investigación del crimen de Norberto Morán, ocurrido el pasado 28 de febrero en esta ciudad, al conocerse los resultados de las pericias sobre algunas manchas de sangre encontradas dentro de la vivienda de la víctima, las cuales estarían indicando que el ataque que sufrió de 17 puñaladas habría comenzado en ese lugar, lo que refuerza la idea de que el crimen sería consecuencia de un drama pasional gestado en su círculo íntimo.
Por este motivo, los investigadores creen que Morán intentó escapar, después del salvaje ataque, llegando hasta el baldío ubicado en la calle Justo Girado y avenida Hernán Apezteguía, en un intento desesperado por solicitar ayuda, pero tras ser hallado por la policía, falleció instantes después, sin poder ser asistido por los médicos del hospital municipal, que se halla a escasos 150 metros del lugar.
De acuerdo al relato de algunos testigos incorporados a la causa, Morán, de 38 años de edad, había sido atacado en la vía pública, pero los resultados arrojados por las pericias refutan esa versión. Casi inmediatamente había sido descartado el robo como móvil del crimen, ya que al jornalero no le faltaba ningún elemento, comenzándose a sospechar que se trataba de un ajuste de cuentas, debido a la saña con que fue atacado y, especialmente, luego de que se conociera que recientemente la víctima le había ocasionado una herida cortante a su concubina.
