
Con el respaldo y asesoramiento de la Dirección de Producción de la Municipalidad de San Cayetano, la familia Bilbao ha instalado hace más de un año una fábrica de helados artesanales. Con un espacio de elaboración y un salón de ventas, se ha transformado en una propuesta única en el sector.
Claudio Bilbao, a quien vemos en las fotos en el proceso de elaboración, gestionó en la oficina municipal de producción un crédito para pequeños empresarios que tuvo como objetivo la compra de las maquinarias y la sala de fabricación del helado Dolce Capriccio.

Las máquinas utilizadas son una pasteurizadora que funciona como “cocina” de cuatro bases de helado: americana, chocolate, dulce de leche y chantilly. A esos cuatro sabores realizados con leche, crema y una combinación de conservantes y químicos, se les adicionan los diferentes saborizantes para obtener las más de 50 variedades que producen en este momento. Muchos de ellos creaciones de los dueños de la fábrica y con la novedad de gustos, exclusivos para mayores de edad en base a bebidas alcohólicas como Gancia, Fernet con Cola, etc.

Luego de recibir la capacitación adecuada, y respetando las normas de higiene, Claudio explicaba que estos helados pueden durar hasta un año, pero que ellos van fabricando de a poco a medida que la demanda lo exige y con no más de un mes o cuarenta días de lapso para consumir. Están elaborados con materia prima de primera calidad, lo que los encarece un poco, pero el paladar de los clientes se lo agradece al momento de consumirlos.
Si bien no están a pleno con la producción debido a la época del año, la fábrica tiene la posibilidad de abastecer su local de ventas y, en un futuro cercano, a otros comercios que deseen formar parte de este emprendimiento.
