
En una tarde con mucho frío y poco público, Independiente se quedó con el clásico de la ciudad de San Cayetano al superar 2-0 a Sportivo, justificado por lo realizado en la segunda etapa tras un primer tiempo aburrido y con poco vuelo futbolístico.
Por un lado, un Sportivo con intenciones de asociarse en la mitad de la cancha y teniendo a Trejo de abanderado, pero con escasas situaciones claras de gol, y por el otro un Independiente que llegó en más ocasiones, aún sin tener volumen de juego fue la síntesis de los primeros 45’.
Lo más peligroso para el visitante fue un violento zurdazo de Pérez que contuvo en dos tiempos Duhalde, luego de un buen desborde por derecha de Trejo. Dos cabezazos defectuosos de Jensen, dos remates de media distancia de Petersen y un tiro libre de Smoulenar cerca del palo fueron las llegadas de Independiente, que tuvo la más clara a los 44’ cuando Jensen capturó un centro de Smoulenar en el borde del área chica, giro y envió otro centro que capitalizó de cabeza Cabodevila, estrellándose la pelota en el travesaño.
El local, adelantado en el campo de juego, salió decidido a abrir el marcador en el complemento. Así, Cabodevila dejó a tres rivales a fuerza de pisadas y enganches, habilitó a Gallego con un sutil pase y Laxalt se lució. Al siguiente minuto otra vez el arquero del rojo intervino de manera brillante ante un remate de Harguindeguy enviando el balón al tiro de esquina.
Smoulenar ejecutó el corner, entre Darroquy y Ungaretti bajaron la pelota en el segundo palo y el ingresado Gallego tocó suave de zurda para vulnerar al buen arquero de Sportivo.
A partir de allí el local tuvo 20’ de buen juego, con Smoulenar asociándose con los delanteros y con los volantes que quitaban y se sumaban al ataque. Tuvo chance con un cabezazo de Darroquy y con Cabodevila que sorprendió a la defensa quedando solo frente a Laxalt que volvió a ganar el duelo y mantenía con esperanzas a su equipo.
Cuando pudo salir del asedio, Sportivo llevó peligro con Aranda que, incómodo, se elevó y de cabeza cambió la trayectoria de un centro, perdiéndose cerca del travesaño.
Claro que ese adelantamiento en el campo dejó huecos atrás y lo iba a sufrir a los 36’. Cabodevila, en posición de enganche tras la salida de Jensen, habilitó a Smoulenar quien corrió desde su campo y definió abajo ante el retroceso de Laxalt, marcando así el segundo y definitivo gol.
Fuente: Ecos Diarios.
