
Al igual que todos los años, la comunidad de nuestra localidad veneró el día de su Santo Patrono con la tradicional procesión. En horas de la tarde, los devotos se acercaron a la rotonda de acceso a la ciudad para comenzar con la peregrinación encabezada por la imagen de San Cayetano.
Durante el transcurso de la misma, los feligreses leyeron reflexiones y cantaron canciones alusivas. Algunos distritos de la región como Necochea, Tres Arroyos, De la Garma y Punta Alta, entre otros, se hicieron presentes en la fiesta Patronal.

Tras recorrer las primeras cuadras de la Avenida Hernán Apezteguía, los fieles desviaron su camino para pasar por el frente del Hospital Municipal, donde el personal de enfermería, administrativo y médicos de guardia esperaba para recibir la bendición. Luego, se retomó la avenida principal y el Cura Párroco Plesbítero Pablo Deiro conjuntamente con el Arzobispo de la Arquidiócesis de Bahía Blanca, monseñor Guillermo Garlatti, se acercaron al Geriátrico municipal y a las instalaciones de Ave Fénix para impartir la bendición de los residentes mayores.

La procesión finalizó en la parroquia San Cayetano donde algunos vecinos esperaban la celebración de la Santa Misa presidida por monseñor Guillermo Garlatti. Durante el sermón, se dirigió a los presentes invocando que “estamos muy cerca de San Cayetano, no sólo porque Él está junto a nosotros y nos está mirando desde el cielo, sino también porque aquí en este ostensorio que está sobre Él, hemos traído y hemos puesto las reliquias que el año pasado me han sido entregadas en Roma por el Padre Procurador General de los Padres Teatinos, que han sido tomados de su tumba, donde han sido depositados sus restos en la Basílica de San Paulo, en Nápoles”.
Asimismo, Monseñor manifestó que “los feligreses hemos venido con San Cayetano a renovar nuestra fe y afianzar nuestra esperanza, para que Él nos enseñe a buscar el Reino de Dios”.

En la misma línea del discurso referido por el arzobispo de Buenos Aires y primado argentino, el cardenal Jorge Bergoglio durante la celebración en Liniers, Garlatti reflexionó sobre la actualidad de nuestro país. En ese sentido, destacó que “nos está tocando vivir tiempos difíciles en el cual los valores más sustanciales que hacen a la vida social y a una comunidad más organizada, se están destruyendo y deteriorando. Basta tener en cuenta lo sucedido hace pocos días en el Congreso Nacional: la aprobación de esa ley inicua de matrimonio homosexual. En la Argentina, hay cada vez más pobres, marginados, excluidos y desechados. Crece la avaricia, se pierden los valores de la solidaridad, crece la inseguridad y nuestros representantes nos dan discursos falaces y mentirosos. El mes que viene o el próximo año vamos a estar igual o peor”, sentenció.
Finalmente, la celebración de la Santa Misa concluyó con la bendición de panes y espigas que los fieles alzaron entre sus manos. Luego, se sirvió chocolate en el edificio del Salón Parroquial.
Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet
– Ver Galería de fotos –
