A 37 años del asesinato de José Ignacio Rucci, la agrupación Juan Perón lo recuerda.

Iniciado en la Juventud Obrera Católica, llegó a ser el heredero natural de Perón
A raíz de lo cual, la organización Montoneros lo asesinó brutalmente en el famoso "operativo Traviata", junto con varios miembros de su custodia. Su figura se perfilaba claramente como la del heredero político de Juan Domingo Perón. Era un dirigente gremial de acreditada trayectoria y clara formación doctrinal. 

Su enemistad irreconciliable con la izquierda -"sucios bolches"- y las ambiciones de los gremialistas venales, siempre dispuestos a la traición y el negociado, le valió un odio de los enemigos de la Patria que solo podían tramar el modo de asesinarlo. Murió un 25 de septiembre de 1973. Recuerdo aún la angustia que me causó la noticia de su asesinato y la consternación general en todo el país. 

Con él moría la esperanza de que la parte más sana del peronismo tuviera un líder indiscutible tras la muerte de su fundador. Y moría la esperanza de una Argentina recuperando sus bases históricas tradicionales de la mano del pueblo argentino bajo una forma política viable para los tiempos presentes.
Dios lo tenga en su gloria, haya perdonado sus pecados y sin duda premiado su valeroso patriotismo y su claridad doctrinal para distinguir a los amigos y a los enemigos de la patria.

Prensa Agrupación Juan Perón San Cayetano



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