“No pensaba nunca cumplir cien años. Llegó sin darme cuenta”

El lunes pasado, una vecina sancayetanense cumplió 100 años de vida. Esther Cialceta festejó su cumpleaños rodeada de familiares, amigos y compañeros residentes del Geriátrico municipal. 

Allí, compartió masas dulces y, como la ocasión ameritaba, entregó souvenirs con su fotografía a los invitados. Además, recitó y cantó canciones de su época como el vals La vestido Celeste y la ranchera Las Margaritas. 

El comedor diario de la institución para adultos mayores estaba arreglado para el cumpleaños con globos, guirnaldas y música, aunque el detalle principal fue la torta con las cien velas que Esther sopló con la ayuda de los presentes. Su único hijo junto a los seis nietos y una bisnieta de dos años la acompañaron en ese día tan especial. 

La homenajeada trabajó durante 68 años en las labores del campo ayudando a su padre en un primer momento, y luego a unos tíos con quien se crió. “A los cinco años nos hacían manear las vacas para ordeñarlas”, comentó Esther. De esta manera, nuestra vecina recuerda con gran emoción aquellos años de dedicación y esfuerzo, donde no existían los días feriados ni las salidas. Asimismo, afirma radicalmente que, a pesar de cumplir cien años, “volvería a vivir en el campo”, porque la tierra le brindaba todo lo necesario para vivir. 

A su vez, ya radica definitivamente en la ciudad, los días de trabajo no terminaron. En su jardín cultivaba flores para vender. En este sentido, Esther sostiene que la labor permanente la mantuvo activa y con gran vitalidad. 

Además, desde hace unos años atrás, la cumpleañera vive en el Geriátrico Municipal siendo una de las más entusiastas a la hora de realizar las propuestas de la Terapista Ocupacional que se desempeña en la institución.

Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet



Widget