Adalberto Sotto, dueño del bar donde habitan los recuerdos en cada aperitivo

Adalberto Sotto tiene la tarea cotidiana de estar al frente del bar “La Fusta”, en Concepción del Uruguay. Detrás del mostrador de ese lugar emblemático recibe a los parroquianos con la bebida preferida de cada uno de ellos. Con solo mirarles el semblante ya sabe si habrá que reforzar la charla o mantener un respetuoso silencio.

Aquí la excusa es tomar un aperitivo, jugar a las cartas, comentar el estado del tiempo, hacer una pausa del laburo o pasar la hora quienes ya se jubilaron. Todos se arriman a saludar, soltar una broma y demostrar el afecto que se tienen aunque solo se conozcan por su apodo.

A este refugio de la memoria de una ciudad encantadora llegamos con nuestro anfitrión, el chef “Quique” Sobral, compartimos un “cortadito” que Adalberto prepara a base de fernet, americano”Yatay” y un susto de soda.

Luego la conversación nos llevó a otras épocas pero el mismo sentimiento: la amistad que, en cualquier ciudad del interior de nuestro país, se valora como un tesoro que se intensifica a diario en base a la charla de todos los días.



Widget