
Hoy se conmemora el 99º aniversario de la fundación de San Cayetano gracias a las gestiones del entonces diputado provincial Sr. Pedro Nolasco Carrera, como así también las iniciativas de las primeras familias que se radicaron en la ciudad.

El intendente municipal, Miguel Ángel Gargaglione expresó que en esta fecha es menester “rememorar a los pioneros que contribuyeron por San Cayetano”, y resaltó que en aquellos años “la prioridad era el trabajo ya sea por medio de los inmigrantes o vecinos oriundos de la zona”. Asimismo, manifestó que el distrito no es ajeno a la crisis nacional pero “con educación, capacitación y trabajo podemos revertir la situación”.
De este modo, las autoridades comunales son conscientes de que para que un pueblo crezca se debe depender de fuentes laborales genuinas que pueden alcanzarse con la industrialización de la materia prima. En esta misma línea, Gargaglione señaló que apuntan a “un San Cayetano productivo, pero también a la industrialización de sus productos primarios. Para eso hay que hacer un trabajo en conjunto desde el Estado y con la actividad privada”.
La historia de la ciudad se remonta a los asentamientos que comenzaron a producirse en 1905 cuando varias familias ofrecieron distintos servicios en las inmediaciones de lo que hoy se conoce como La boca del tigre. De aquellos emprendimientos como el almacén de Aquiles Pedrazzini, la carpintería y herrería de Bautista Marlats, Agustín Pascouau y Emilio Chocou, la barbería y peluquería de Juan Alcomeche, la zapatería de Roque Pierre, la panadería de Juan Mracovic y Casa Etchegochen de ramos generales, no queda ninguna edificación en pié ya que debieron trasladarse una vez efectuado el primer loteo.
Las vías ferroviarias dividieron los campos de la familia de la Canal; una porción de aquellos terrenos la adquirió el Sr. Pedro Nolasco Carrera, que tiempo más tarde las donaría para la creación del pueblo. El 19 de marzo de 1911 se efectuó el remate de las tierras a cargo del martillero Ramón Tristany que alentó a los compradores sobre los rendimientos de esos terrenos.
En un primer momento, San Cayetano perteneció al distrito de Necochea y tuvo que elegir a su delegado municipal, asumiendo el cargo Don Juan Cernadas Connesa quien creó el Registro Civil y el Juzgado de Paz. En los años posteriores, numerosas instituciones fueron fundadas, entre ellas el Club Español (1920), la Asociación Nueva Italia (1921), el Club Independiente (1922), el Club Sportivo San Cayetano (1928), el Club Ciclista y la Biblioteca Bernardino Rivadavia como también la Sucursal del Banco de la Provincia de Buenos Aires (1937), el Aero Club (1949), el Fortín Gaucho (1951), el Club de Pelota (1956), la Sociedad Rural y la Cooperativa Eléctrica (1960), la Asociación de Bomberos Voluntarios y el Club de Pesca (1961), y el Ranchomóvil Club (1967).
Sin lugar a dudas, estas primeras entidades y aquellas que surgieron con posterioridad contribuyeron al crecimiento del pueblo como también bregaron por la calidad de vida. Al respecto, Gargaglione manifestó que los establecimientos trabajan para el bienestar de la ciudad y por ello desde las distintas áreas municipales se apoya la labor de las mismas; y resaltó que, en estos tiempos, es fundamental que “las instituciones estén de pie, porque permite sacar a la juventud de los flagelos que hoy los acogen”.
Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet
