
Agustín Marchesín se consagró Campeón de la Copa Sudamericana defendiendo el arco de Lanús, venciendo a Ponte Preta de Brasil. La crónica del partido la realizarán todos los medios de América, así que nos tomaremos unas líneas para hablar como orgullosos sancayetanenses sobre este arquero que más allá de los títulos ya es un encumbrado deportista.
Quienes desde hace diez años lo entrevistamos podemos afirmar que la simpleza que ese “nene” tímido que se calzaba los guantes de Sportivo y contestaba las preguntas con voz temblorosa, tenía la misma mirada noble que porta cuando visita su ciudad frecuentemente acumulando gloria año tras año.
Sus ilusiones, paso a paso hasta llegar con el “granate” a Primera División, su experiencia en Selecciones Nacionales Juveniles, siempre demostrando humildad, predisposición, amabilidad. En cierta ocasión queríamos fotografiarlo con la medalla del campeonato de Primera obtenido siendo tercer arquero del plantel, en casa de su abuela, y Agustín la tenía en un sitio común, sin ostentarla, y tenía pudor de mostrarla. Y así siguió en cada nota, con la certeza de estar consiguiendo peldaños en su carrera, pero con la mirada puesta en su familia, en el pueblo.
Tenerlo a mano, poder saludarlo cuando en alguna escapada retira a sus hermanos en la escuela y los demás alumnos lo ven llegar, es un privilegio que nos damos los vecinos que lo vemos crecer.
Muchos empezaron a ver a Lanús, a hacerse hincha de este club, porque un sancayetanense defiende sus tres palos. Todos los amantes del fútbol y los que se apasionaron con este deporte sólo por verte, saben si te amonestaron, si tapaste pelotas que eran gol, o arengaste a tus compañeros. Cumpliste el sueños de muchos pibes que soñamos en los potreros ventosos del sudeste bonaerense y sos espejo para los que integran las filas del fútbol infantil de nuestros clubes locales.
Gracias por ser embajador de este páramo alejado de los flashes porteños, y de los periodistas de medios nacionales que tienen que buscar en internet San Cayetano para poder entenderte, cuando nombrás al lugar geográfico donde te formaste como deportista y persona. ¡Felicidades Campeón! ¡Por muchos títulos más!
