
Organizada por la Dirección de Educación y Cultura y con el auspicio del Instituto Cultural y del Teatro Auditorium de Mar del Plata, se presentó el pasado domingo la obra “Nuestra Juana es América”, bajo la Dirección de Emilio Comte.

La función se desarrolló en el Teatro Municipal “Milagros De la Vega” con entrada libre y gratuita.

La figura de Juana Azurduy parece dimensionarse en el año del Bicentenario y desde el mundo del teatro. Mientras en Buenos Aires tres experiencias la rescatan; en Mendoza, Córdoba, Salta y La Plata, la historia de esa mujer también se coloca en el centro de la escena, con la intención de reconocer algunos aspectos de nuestra historia pasada.

Los ideales de Juana, que hasta perdió a su familia luchando por la independencia de los territorios dominados por los españoles, se reconocen hoy y se confrontan con el presente.

La obra que Andrés Lizarraga escribió en 1960, Santa Juana de América , es el punto de partida de esta versión adaptada por Norberto Vieyra.

“la historia transcurre en el Alto Perú, estamos en América. El tiempo es otro, es verdad, pero siempre es urgente aquí en nuestro continente. Un sueño se ha puesto a rodar, uno nuevo….uno nuevo….uno impostergable…pero igual que hace 200 años. Desde el Alto Perú llega una mujer para hacernos recordar.”

Juana Azurduy de Padilla nació el 12 de julio de 1780 y falleció el 25 de mayo de 1862 en la pobreza y reclamando un subsidio del gobierno que le había sido quitado. Luchó por la independencia en tiempos del Virreinato del Río de la Plata. El general Martín de Güemes la designó teniente coronel y la autorizó a usar uniforme militar.

A mediados del año pasado, el gobierno de Cristina Fernández le otorgó un ascenso de grado post mórtem, nombrándola generala. Las distintas versiones resaltan la claridad de su pensamiento y su profundo valor.
