Experiencia internacional del guardavidas Miguel Romero

Miguel Romero finalizó su tarea como rescatista en Chile y regresó a nuestro país luego de casi un mes de permanencia en la zona de Talcahuano. Una experiencia única para el guardavidas sancayetanense que vivió ce cerca la devastación sufrida por los chilenos en las últimas catástrofes naturales. 

En diálogo con Caynet, Romero manifestaba: “…estuve más de 20 días en Chile colaborando debido a la catástrofe ocurrida el día 27 de febrero del 2010. Llegué a Santiago, de ahí me trasladé a Concepción para partir a la verdadera “zona cero” de Chile que es Talcahuano donde fue el terremoto y posteriormente el tsunami…” 

“…Ni bien llegué presté servicios como guardavidas e instructor en salvamento acuático internacional con gente de la Marina, que estaban reacomodando la gente de los lugares donde había pasado el terremoto y tsunami. En ciertos lugares hay caletas (lugares donde son pequeñas bahías cerca del puerto en Talcahuano, que fue desaparecido) donde la gente había perdido todo. Después me fui a trabajar a un instituto de menores que también había sufrido severos daños; ahí estuve todo el fin de semana santa y después me fui a un lugar que se llamo Espacio Amigable donde había niños de 3 a 17 años…” 

“…La gente estaba alojada en un complejo y en carpas por que habían perdido todo. Así que inmediatamente quedé a las ordenes de gente del Municipio de Talcahuano, Protectora y Pib Talcahuano, Ayen red de ONGs de infancia y juventud ROIJ. Infantería de Marina de Viña del Mar. Conjuntamente todas esas organizaciones armaron en un determinado lugar con varias carpas la cual se desarrollaban diferentes actividades como talleres de macramé, títeres, zancos, capoeira, dibujo, pinturas, deportes, etc. 

Allí los niños concurrían de las 9 de la mañana a las 6 de la tarde, ese era un espacio de contención ya que ellos como sus padres estaban pasando por una etapa muy difícil. Como dije antes habían perdido todo, nuestra misión era de entretener a los niños por intermedio de juegos y actividades y a su vez tratar de sacar ese fantasma de sus mentes como el tsunami y el terremoto. En cada actividad o taller había diferentes profesionales monitores que evaluaban a los niños sean psicólogos, médicos, etc. también ayudábamos a repartir útiles y elementos no perecederos a personas alojadas en diferentes campamentos…” 

“…Conocí mucha gente e historias que te dejaban con la boca abierta al contar sus experiencias vividas, coseché muy buenos amigos. La gente se portó muy bien, me trataron como un habitante más de su país. Una experiencia única lo vivido. 

Quiero agradecer a Alejandro Oliva, Director de la Escuela Nueva Acrópolis de Concepción ya que me albergué en su casa, y a su señora Carolina. También a un amigo que me fue a recibir a Santiago, Julián Ballesteros ex piquense radicado en Santiago de Chile, a su señora Daniela, a su suegra Georgina. 

También mandar un saludo a los chicos voluntarios de Curanilahue Chile y a la gente de Concepción Comunitario: Rodrigo, Cintia, Carol, Elías, Mónica y demás compañeros que me dijeron que iban a ver el diario on line de San Cayetano, a mi familia y mandar un saludo a la gente de San Cayetano…”



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