Alejandro Beaín: “uno tiene que agarrar los sueños y sostenerlos”

Ayer, en el Teatro Municipal Milagros de la Vega, se realizó el avant premier de Parque Cerrado, el primer largometraje del director de cine sancayetanense, Alejandro Beaín. La misma dio inicio al ciclo que homenajea a los jóvenes del Bicentenario. 

En esa oportunidad, Beaín manifestó su agradecimiento y sostuvo la importancia de que la dirección de Cultura y Educación “invierta esfuerzo y energía en organizar esta presentación, que puede estimular y alimentar a la juventud en estos momentos que el panorama es bastante oscuro”. Del mismo modo, se mostró contento por la participación de los estudiantes del nivel secundario y destacó que “no es un homenaje a mí, sino a un sancayetanense que se animó a hacer algo y pudo concretarlo”. 

El film trabaja sobre la temática de las relaciones humanas y la imposibilidad de comunicación. Alejandro relata que, cuando empezó a generar la idea, estas problemáticas lo preocupan demasiado, y coincidió con su paternidad: “fui criado en una familia que me ofreció muchas posibilidades. Nuestra generación no puede formar un núcleo familiar”. 

Cabe destacar, la relevancia de que Parque Cerrado es un emprendimiento y desafío familiar, debido a que Ivo Beaín, su hijo, actúa en la película junto a Aurelia Osorio, esposa y productora de la misma. En este sentido, Osorio enfatizó en la posibilidad de intercambio que genera estrenar la ópera prima en San Cayetano y manifestó su emoción debido a que “es nuestro primer trabajo, el proyecto a seguir. Todo lo hicimos con mucho amor y pusimos lo mejor de sí para que salga”. 

Ambos subrayaron la importancia de conversar con los actores y escuchar sus ideas e inquietudes. Si bien el guión de la película consistió en “muchas ideas distribuidas en papeles que se fueron unificando”, la grabación de la misma duró dos años. En ese tiempo, Alejandro señaló que “estuve muy pendiente de ver lo que les pasaba a los demás y abrí la historia, dejé que se alimentara de los actores”; y agregó, “vi en las imágenes algo más interesante de lo que había pensado”. 

Asimismo, el largometraje refleja que “nos falta tanta humanidad”, por ello la trama narra la desesperación de un padre que perdió su hijo; un nene que desaparece y nadie lo reclama; un personaje que encuentra a un chico y no sabe qué hacer; una mujer que escapa de su pueblo por problemas conyugales, y un último personaje que percibe el sufrimiento de otra persona. “Son muchas historias que nos llevan a una misma sensación”. 

Del mismo modo, el sancayetanense subrayó que no le atrapan las películas en las cuales está todo dicho y el espectador se anticipa a lo que va a ocurrir; aunque reconoció que, durante la filmación, “tuve la tentación de hacer el camino fácil, pero preferí dejar una pregunta y una experiencia”. En este sentido, sostuvo que Parque Cerrado no es un film lineal debido a que “no está todo masticado y digerido; dejo que el público la termine de descifra”. 

Por otra parte, recordó a aquellos que, desde chico, incentivaron su vocación por el cine: “desde mi abuelo que miraba películas de cow boy; mi tía que me traía a las funciones de los domingos a ver dibujos animados, mi abuelo Norberto, que era un vasco porfiado, pero que tenía valores muy fuertes, fueron imágenes muy importantes que me marcaron”. Además, destacó que sus padres siempre vieron en él la vocación de estudiar cine y que lo apoyaron en sus decisiones, razón por la cual, “les dedicó mi primer film a mis viejos”. 

Foto de archivo.

Por Licenciada Mariángeles Massa
Staff periodístico Caynet



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