Hoy 25 de febrero del 2021, un día especial como cada año, un día en que los recuerdos florecen y las lagrimas caen rápidamente porque ya no estás aquí para festejar tu cumple.
Mi papá del corazón, el que dio todo por mis hermanas y por mí, junto con mi mamá.
Desearía volver a mi infancia donde fui tan feliz junto a vos… eras el que me sacaba a andar en bicicleta, el que me cargaba en brazos ya con 10 años cuando me cansaba de caminar, el que me llevaba a jugar a la Plaza con aquel tan famoso mono Mario el cual yo amaba y me divertía tanto…Los cumple en la casa de la abuela Margarita que después juntábamos membrillos y ciruelas de las amarillas.
Recuerdo cuando tenías el Bar frente al paso a nivel y yo te llevaba las empanadas que mami hacía para que las vendieras en aquella bici aurorita -la cual tanto había deseado y los Reyes una noche me trajeron-.
Recuerdo que cada vez que nos portábamos mal, y te “sacábamos de las casillas” siempre nos decías: “-Algún día les voy a pegar…-“ … ese día nunca llegó. Porque jamás nos hubieran levantado la mano aunque a veces nos merecíamos…las veces que te mentía cuando te decía que ese perrito Callejero me había seguido y te dabas cuenta de que yo lo había llevado en mis brazos y nunca me dijiste nada… al final me ayudabas a darle de comer.
Te acordás para mi cumple de 15 ?? Si la pasamos genial cuando ese día me llevaste en tu bici y nos caímos los dos y no podíamos caminar porque a vos te tomó ciática y a mi me dolían las pierdas porque caíste arriba mío y no podías moverte… fueron risas de dolor y de divertirnos. Cuántas veces te reté para que no anduvieras en contramano y me parece ver esa sonrisa pícara sacando de mis retos.
También recuerdo cuándo te hacías el duro para darme permiso los finde para irme a Ochandio con los Bide ( Bidegain )y yo te descubría la risa.
Cuando repartíamos kerosene en aquel carrito, y después en la camioneta que el tío Daniel nos ayudó…Pagaría lo que fuese para poder disfrutarte y que disfrutaras de tus 9 nietos, y mi nieto tu bisnieto.
Gracias por adoptarme, y por haberme elegido aunque pareciera que fuese muda en ese momento: y llevarte el chasco de que nunca más paré de hablar…Te extraño horrores y amo hasta el infinito…
Estela Munz
Estelita, como le llamamos en el pueblo, tiene tres hijas, y un nieto, está en pareja con Marcelo, su amigo de la niñez, es hija adoptiva de Ana Abaca y Emilio Munz, quienes le dieron y reciben de ella, todo su amor y sentido de familia. Es profesora de Danzas Folklóricas, de Malambo, y tiene una agrupación de Danzas llamada “Dejando Huella”.
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