El día viernes 21 de octubre quedará guardado en la memoria del Centro Educativo Complementario N° 801 (CEC) como una fecha significativa donde se celebró el 50° aniversario de su creación, brindando educación y contención a cientos de niños, niñas y jóvenes sancayetanenses.

El emotivo acto comenzó con las palabras introductorias, dando sentido al repaso histórico que se avecinaba: “en este día nos encontramos los de ayer y los de hoy… todos con un mismo por qué…cuando una institución educativa cumple 50 años de vida la comunidad toda festeja su trayectoria, la que nos invita a recordar quiénes fuimos y quiénes somos. Una institución educativa no es un edificio vacío. Somos cada uno de nosotros y nosotras, y también los que ya no están, pero han dejado su legado y perdurarán en el recuerdo. El Centro Educativo Complementario es un proyecto que se puso en marcha hace ya 50 años, con el impulso y el trabajo de muchos, y que hoy es el sueño de todos y todas quienes lo conformamos.”
A continuación se realizó el descubrimiento de la placa recordatoria obsequiada por la comunidad educativa del CEC. Estuvo a cargo del inspector de la modalidad, Luis Decastelli; la presidenta del Consejo Escolar, Julieta Beain; la Presidenta de la Cooperadora, Lucila Stéfano y la Directora de la institución, Leticia Dahul.

Luego se procedió al descubrimiento de placa recordatoria obsequiada por la Municipalidad de San Cayetano, que efectuaron la asesora de la modalidad, Analia Tuban; el Intendente Municipal, Miguel Gargaglione, la Inspectora Jefa Distrital, Graciela Lambrecht; la Directora de Educación municipal, Alejandra Santos y la Directora de la institución, Leticia Dahul.

Finalmente, se descubrió la placa obsequiada por los Bomberos Voluntarios de San Cayetano, padrinos de la institución. Lo llevaron a cabo el Jefe de Cuerpo Activo, Walter Cuesta; la secretaria del CEC, Graciela Stéfano y a la directora de la institución, Leticia Dahul.

Por la mañana había descubierto una placa recordatoria en el cementerio local de parte de la comunidad educativa del CEC, en memoria de quienes pasaron por la institución
Se produjo el ingreso de las banderas de ceremonias de la institución. La bandera nacional por su abanderada Angelina Azpeitia, con sus escoltas Morena Villlalba y Manuel Gardey. La bandera provincial fue portada por su abanderada Cintia Del Giorgio, y sus escoltas Nicole Nielsen y Zahira Baca.

Siguiendo con la historia de la institución se comentó que: la creación del Centro Educativo Complementario N° 801 de San Cayetano, surgió como una necesidad real manifestada por la comunidad.
Se recibió el asesoramiento de la Inspectora de la modalidad, Noemí Barrionuevo y de la jefe de filial, Mirta Elena Serafini, quienes gestionaron su creación ante la Municipalidad, cooperación escolar y la Dirección de Psicología y asistencia social escolar.
Por resolución ministerial del año 30/11/1971 se creó el Centro Educativo Complementario.
Comenzó a funcionar el 01/03/1972. En la mencionada resolución se determinó que el local en el cual se habilitaría el CEC sería cedido durante diez años por la intendencia municipal, quien abonaría el alquiler del mismo, dado que reunía las condiciones higiénico – pedagógicas exigibles. Posteriormente y por resolución ministerial de fecha 18/04/1979 se adquirió el edificio, pasando a ser propiedad de la Dirección General de Escuelas.
Inició sus actividades el 28 de febrero de 1972, siendo su Directora Susana Di Paolo de Visciarelli. La planta funcional estuvo integrada por un secretario, un médico, un educador sanitario, un asistente educacional, un asistente social, seis maestros especiales, tres preceptores, tres cocineros y un portero.

La Directora de la institución se dirigió a los presentes, manifestando:
El transcurrir del tiempo, marca etapas y destinos en cada persona como páginas imborrables de la historia de cada uno. Los momentos vividos, las experiencias, van formando una trayectoria que no olvidamos jamás. Cada niño, cada joven, cada familia que es parte del CEC, conforma los pilares que a diario construyen la historia de nuestra institución.
Siento hoy una enorme responsabilidad así como un gran honor por ser la persona que representa a este Centro Educativo en un momento tan importante como es su quincuagésimo aniversario. Orgullosa de pertenecer a una modalidad que entiende a la educación como derecho, como un bien social y público, en el marco de la convivencia democrática y con compromiso intergeneracional en la transmisión de la cultura.

En el recorrido de trayectorias que en este tiempo escuché, que compartí y que vivencié aún en tiempos donde no pertenecía al CEC, en las voces y en la mirada de mis colegas, encontré que compartimos los de ayer y los de hoy el sentir que el Centro Educativo “no es un edificio vacío, para nosotros es un lazo social indiscutido, un espacio de transformación que construimos a diario, todo el equipo de esta institución, desde hace 50 años. Es un lugar donde dejamos nuestro mejor esmero profesional, alimentando con pasión nuestro proyecto educativo que está dirigido principalmente a generar experiencias de encuentro amoroso entre los niños, niñas y la comunidad del CEC, donde el arte de enseñar tiene que ver esencialmente con el vínculo afectivo, la escucha atenta, la mirada tierna y el encuentro con el otro, donde la alegría y las risas co-construyen.”
Entre aciertos y errores, perseguimos este proyecto y trabajamos llenos de convicción en función del mismo. Proyecto educativo que reconoce la politicidad de todo acto educativo, que defiende el diálogo y la construcción colectiva de saberes, que plantea la importancia de partir de la realidad socio – histórico – cultural de los niños y jóvenes, y que reconoce el papel fundamental de quienes hacemos el Centro Educativo todos los días. A pesar de que ser docente hoy y educar en este siglo es tarea compleja y difícil, la pasión nos mantiene, nos moviliza. Aún creemos en utopías que nos marcan el rumbo en medio de una sociedad cada vez más exigente con el sistema educativo.
Estoy convencida que en todos estos años hemos construido una manera de pensar, de sentir, de participar, de posicionarnos muy particular, muy nuestra… en la que coincidimos en que el educar es acompañar, es ir de la mano junto a otro, es el oficio de hacer humanidad…
Por todo esto lo que queda hoy es agradecer, a todos quienes hicieron el CEC en estos 50 años, a docentes y directivos, a auxiliares y cooperadores, a las familias de nuestros y nuestras estudiantes, a quienes desde la gestión también nos acompañan; al Consejo Escolar y la Municipalidad, a las instituciones y organizaciones con las que articulamos a diario, a nuestros padrinos los Bomberos Voluntarios, y a toda la comunidad de San Cayetano que siempre ha estado presente y ha colaborado con nuestra querida institución. Y gracias a todo el equipo de docentes y auxiliares que hoy integran el Centro Educativo, infinitas gracias por hacer posible esta fiesta, y sobre todo por creer y construir juntos el CEC que queremos.
Para cerrar les quiero regalar palabras de Galeano, que sintetizan en la belleza de sus estrofas, aquello que tanto nos representa…
Diego no conocía la mar. El padre, Santiago Kovadloff, lo llevó a descubrirla.
Viajaron al sur.
Ella, la mar, estaba más allá de los altos médanos, esperando.
Cuando el niño y su padre alcanzaron por fin aquellas cumbres de arena, después de mucho caminar, la mar estalló ante sus ojos. Y fue tanta la inmensidad de la mar, y tanto su fulgor, que el niño quedó mudo de hermosura.
Y cuando por fin consiguió hablar, temblando, tartamudeando, pidió a su padre:
—¡Ayúdame a mirar!

La creación de este Centro Educativo estuvo impulsada por el estudio de tesis realizado por la asistente social, María Cristina García durante 1968 y 1969, quien luego también fuera directora de la institución, quien también se dirigió a los presentes.
Una persona destacada para la institución fue “Don Manuel Meléndez”, quien trabajó incansablemente para la comunidad educativa, presidiendo la asociación cooperadora durante muchos años hasta su deceso; fue por tal motivo que el 28 de febrero de 1997, al cumplirse 25 años de su creación, impusieron su nombre al establecimiento del CEC
La familia de Manuel Meléndez recibió un presente que recuerda su dedicación y compromiso, pero sobre todo su amor por el centro educativo. La directora y la Secretaria del CEC y el estudiante del grupo inicial Francesco Stéfano hicieron la entrega de este recordatorio.
La asesora de la modalidad, Analia Tuban recibió un presente de la comunidad educativa del CEC n° 801, que fue entregado por la directora del establecimiento; el inspector de la modalidad de nuestra localidad Luis Decastelli y el estudiante del grupo inicial Valentino Stéfano.

Luego se invitó a ex docentes y ex auxiliares, cooperadores y ex cooperadores, docentes y auxiliares que conforman la planta actual del centro educativo a recibir un recuerdo.

En la continuidad del acto, el Intendente Municipal, Miguel Gargaglione dirigió unas palabras a la comunidad del centro educativo.

Lo propio realizó la Inspectora Jefa Regional Ana Marincevic, que destacó la labor del CEC en su labor cotidiana y durante la pandemia de Covid.

La asesora de la modalidad Psicología Social y Pedagogía comunitaria. Analia Tuban fue quien finalizó con los discursos, para luego procederse al retiro de las banderas de ceremonias.

Uno de los momentos esperados fue el corte de torta, que en representación de quienes transitaron la institución realizaron las ex directoras presentes, a la ex docente Nancy Orofina, la auxiliar Silvia Zazpe, la docente Verónica Kloberdanz, la ex estudiante María Elena Legarreta, el Inspector de la modalidad, la directora y secretaria del CEC, y en representación de las familias, María Elena y María Luz.
Se invitó a los presentes a recorrer las aulas la institución, en la que se pudo observar parte de lo abordado en las propuestas pedagógicas de este año., como así también el museo en el primer SUM, donde se reflejaba la historia del CEC.

El cierre estuvo dado por el Grupo “Repercusión Sanca” que mostró lo trabajado en articulación durante este ciclo lectivo, a quien se les agradeció por su predisposición y profesionalismo con que desarrollaron el taller.

Fotos Caynet.com.ar
Galería de fotos




















































