La historia de mis padres, por Viviana Arcángeli

Soy Viviana, la hija mayor de Dante y Élida, y hoy quiero contarles la historia de mis padres, que estuvieron juntos 57 años, con sus virtudes y defectos…cuando uno salía…el otro extrañaba…
Cuando nos casamos con Ricardo, fuimos a vivir al lado de su casa, ahí construimos; papá nos cedió un terreno porque decía que estando yo al lado, cuando ellos fuesen mayores, estarían protegidos y cuidados.
Fueron muchos años compartidos, vacaciones juntos, salidas, almuerzos, y mates todos lo días. Papá hizo una puerta en la medianera para estar comunicados.
Fueron muchos años de felicidad con una familia muy grande, con quienes nos encontrábamos en cumpleaños, casamientos y las grandes fiestas de Navidad y Año Nuevo que organizaba la tía Julieta, que al casarnos pensábamos que íbamos a ser menos, y fue todo lo contrario, cada vez éramos más…
Fueron pasando los años…
Todo fue hermoso hasta que un día mamá partió…ese día, al despertar a la mañana y dándose cuenta de que se iría, me encargó que cuidara mucho a papá, y así lo hice, le prometí cuidarlo y mimarlo mucho…y así se marchó…Cuando se lo dije a papá estuvo muy triste pero lo alenté a seguir adelante, con terapias y mucho amor, muchas charlas y mates, lo incentivé a que se anotara en talleres para adultos mayores.
Le encantaba visitar a Belén y Leo que lo amaron tanto. También disfrutaba a su bisnieta que le enseñaba a jugar con la tablet y él , a su vez, le enseñaba a jugar a las damas…Angelita le decía «Totó», como le decía así también su mamá cuando era chiquita, y le quedó ese sobrenombre en el seno de la familia más íntima…
Luego llegó Cayetano, el otro bisnieto que lo adoraba y lo buscaba para darle besos, llevarlo de la mano, y juntos íbamos al patio debajo del nogal a estar en familia…
Pero un día llegó la cuarentena, donde se terminaron las reuniones de amigos y familia, papá se sentía triste, no podía salir a recorrer el pueblo, ya no veía a su compañero de paseo ni jugaba a las cartas…
A los 91 años conoció las video llamadas de los bisnietos, y verlos lo alegraba muchísimo, luego otro distanciamiento…
Y así pasó sus días, hasta que un día también partió, junto con mamá.
Ellos vivieron una hermosa vida, llena de amigos y familia, cada cual a su manera vivió con felicidad y afectos, y papá estos últimos años, aunque extrañaba mucho a mamá, pudo disfrutar muchas cosas, como participar en la Radio de Coty, representar en el escenario de Teatro , y ser el mimado de todo el grupo de Taller de Narración Oral que dirige Marcelo.
Yo sé que en estos momentos están bien y juntos, papá cuando iba todas las mañanas a mi cocina a tomar mate, -cada cual con el suyo-, me dejaba encargues para el futuro – yo le decía «después hablamos» porque me daba tristeza que hablara de eso» – .
Él estuvo tres años más con nosotros, luego de que se fuera mamá, y siempre me agradeció muchísimo los cuidados y el amor que le brindamos, y me decía que sus bisnietos habían sido sus ángeles que le daban alegría…
Papá y mamá, gracias por darme la vida, por siempre estarán en nuestros corazones….

 Viviana Arcángeli

Viviana está casada con Ricardo, son padres de Belen y abuelos de Angelita y Cayetano. La cercanía con su casa paterna no sólo fue física, sino que siempre estuvieron unidos con el amor profundo y cotidiano de la familia.

Fuente: https://sancayetanoprovinciadebuenosaires.blogspot.com/2020/11/la-historia-de-mis-padres.html?m=1