Vida Guille, por Silvia Travaglia

Salí a caminar con esta mañana pringosa de 29 grados y se me apareció una palabra, así de la nada : «Vida» y la imagen de Guille, mi sobrina.
Tengo que escribirlo, pensé. Pero yo no he compartido tanto. Bueno, les pregunto a los hermanos que me digan 3 palabras que la definan, le pregunto a Jorge que fue su profesor en Folklore y Canto con caja, ellos compartieron más.
Cuando pasaron 10 minutos dije : yo voy a escribir mi experiencia, según solicita el Blog, y si hay cosas que no sé, cosas que no viví de ella, poco me interesa para hacer su semblanza pues no agrega a lo que sí sé.
Guille tiene 30 años. Es una mujer inteligente, obstinada, respetuosa de las reglas, muy sociable, conversadora y con una determinación increíble cuando se trata de lo que desea hacer.
Completó los ciclos previstos por el sistema educativo. Sin embargo ella quiso aprender a leer y escribir tiempo después y lo logró. También fue a hacer clases de gimnasia, baile, trabajos de Manualidades, luego Folklore con una destreza y gracia envidiables, recuerda coreografías (propias y ajenas) condición indispensable para danzar grupalmente. Todo esto ocurrió a lo largo de los años y sigue ocurriendo. No fueron impulsos ni caprichos momentáneos, los sostuvo con fuerza y fue modificando profes o actividades, de acuerdo a sus ganas de probar algo nuevo.
Se la puede ver caminando por todos lados, desde hace un tiempo con su «gilet jaune» para la noche, para que no se la lleven puesta, pues lo hace escuchando música en su celular y podría distraerse.
Pongo en francés el nombre de su chaleco reflectivo, porque ahora ella estudia francés y seguramente lo entenderá.
Está estudiando computación, abrió su facebook en el cual ha publicado un poema de su abuela Gloria y me «robó» la primicia de escribir sobre eso. También publica en francés canciones y comentarios, y no me extrañaría verla en este Blog, ya no como persona aludida sino como autora.
Guille es una apasionada en lo que hace. En sus actividades se compromete y nada hace que tuerza su camino. Y también es muy sensible y registra cuando la hieren, porque tiene un alto sentido del respeto por el humano y los animales, cosa que le falta a más de uno.
No siempre ha sido fácil su tránsito por la vida pero ha tenido mucho apoyo, pese a sus enojos e indignación y a no entender al mundo de lo establecido como verdades.

Los sistemas clasificatorios que se usan educativamente (provenientes de la ciencia hegemónica), poco tienen que ver con el respeto por la subjetividad y las posibilidades individuales. Como se dice en la calle «meten todo en la misma bolsa» (supongo que es más fácil que ponerse a mirar a cada uno en su particularidad) De modo que tanto el docente como el cuidador tienen incorporados conceptos bastante estrechos y miopes acerca de cómo conducirse con una persona como Guille. No los juzgo, es lo que se enseña, lamentablemente.

No obstante eso, mi sobrina ha logrado superar muchísimas cosas y lo sigue haciendo. Pone en todo una gran alegría, se hace querer y suele ser crítica con una mirada certera en muchas situaciones.
Hace unos años me enteré que familiarmente le decían «tia Silvia»nunca pregunté bien porqué, parece que por su interés en que las cosas se hagan como corresponde y se respete la ley y la justicia. Jorge dice que por su independencia. Otros que por su voluntad, su sinceridad, su parecido físico. La verdad es que no lo sé con exactitud,yo lo veo en el deseo de saber siempre un poco más, lo que es un rasgo que nos viene de mi papá, su abuelo.
Pero si es por cualquiera de las cualidades que menciono, realmente me siento bien orgullosa de que la llamen así. Y por muchas otras quizás a mi me gustaría ser llamada » Guille».
Ya llegó la tormenta, se está descargando sobre la ciudad y yo termino este escrito pensando que Guille es un gran ejemplo de vida. Me pregunto si hay muchas mujeres que, con todo servido, puedan decir ésto de su propia vida.

 Silvia Travaglia